El futuro del libro: un contenido, dos formatos

 

El libro electrónico está desatando pasiones por todos lados, que va a matar al libro, que va a terminar con las librerías, que las personas dejarán de leer, que se acabarán las editoriales, que qué sucederá con las bibliotecas… es la clásica postura de defensa ante lo desconocido que, la verdad, ya no lo es tanto. A mediados de este año la “Association of American Publishers” reveló que en EE.UU. las ventas de ebooks en el primer trimestre superaron a los libros de papel en $US 50 millones y crecieron 28% respecto al mismo periodo del 2011. Este dato duro recorrió el mundo y muchos tomaron posiciones.

Los enamorados del libro de papel ven al libro electrónico como una amenaza que llegó a terminar con su vida. El argumento fuerte es que el placer de dar vueltas sus páginas, su textura, su peculiar olor, el objeto que decora sus estantes, jamás podrá ser igualado por un libro electrónico. Estoy totalmente de acuerdo que un libro electrónico no es lo mismo que uno de papel. Personalmente prefiero los digitales porque tengo un eReader liviano que llevo a todas partes, en donde cargo una novela que pesa como un ladrillo en papel y otros libros más, agrando la letra para leer cómodamente y siempre se acuerda donde quedé.

Hay varios beneficios más para los que nos gusta leer (precios más bajos, inmediatez de la compra, etc.) pero qué sucede con los actores de la industria? Lo digital nivela la cancha y cambia las reglas del juego. Los editores de libros se transformarán en editores de contenido. Hoy una editorial pequeña debe invertir en un tiraje de ejemplares suficiente para abarcar todas las librerías y enviar libros al extranjero si tiene un público fuera del país. Con los libros electrónicos la misma editorial puede manejar sus recursos e imprimir menos y editar más libros que distribuirá digitalmente de manera global. Un autor puede saltarse el tormentoso recorrido de ir por editorial tras editorial con su manuscrito bajo el brazo y autopublicarse. Sólo debe contratar servicios editoriales para la edición, diagramación digital y distribución global de su ebook. En resumen, beneficios para los que leen, para las editoriales pequeñas y para los nuevos autores. Para editoriales grandes y autores famosos pueden no ser tan evidentes los beneficios de este formato.

Pero a nivel global, ¿será una batalla entre ecologistas, románticos del papel y tecnológicos?, ¿un formato hará desaparecer al otro? Quizás no da para tanto. En la música se han dado la obsolescencia tecnológica y la convivencia de formatos. Al cassette se lo llevó el viento que nos trajo el CD, luego apareció el Mp3 y toda la revolución digital. El CD de audio y el Mp3 son dos formatos que conviven amigablemente mientras el formato cassette desapareció.

La convivencia de formatos la creamos las personas. El libro de papel no va a desaparecer nunca, convivirá sanamente con el ebook. Al menos hasta que queden tan pocos árboles que  cortar uno sea tan caro que un libro de papel será un lujo de unos pocos. Lo único que está claro es que el libro electrónico llegó para quedarse.