Métodos para superar el bloqueo de escritor - Ebooks Patagonia

El momento temido por todo escritor llega: la hoja en blanco. Das vueltas y vueltas a tus ideas, pero la inspiración no quiere cooperar. Tu creatividad se estanca y sientes que tu manuscrito quedará a la mitad.

¿Quieres ahorrar tiempo de ver tutoriales y un sinfín de tips que rondan las redes? En Ebooks Patagonia te ayudamos. A continuación, verás métodos reunidos de forma exhaustiva para que superes tu bloqueo al escribir con éxito. ¡Y en menos de lo que esperabas!

Tipos de bloqueo del escritor

Hay 3 clases de bloqueo del escritor, según dónde te encuentres en el proceso de escritura:

  1. No puedo empezar mi libro
    Este tipo de bloqueo es muy habitual entre escritores perfeccionistas o aquellos que quieren escribir un texto óptimo desde el inicio. Esta actitud busca pasar por alto el proceso natural de ensayo y error que todo trabajo creativo necesita.
  2. No puedo continuar mi libro
    Quizás no tuviste problemas para empezar a escribir tu libro, pero a las veinte páginas experimentaste problemas para continuar la historia. La constancia que le des a la escritura también puede afectar.
  3. No puedo terminar mi libro
    Este tipo de bloqueo del escritor también es un clásico entre autores de todo el mundo: comenzar a escribir con entusiasmo, poder resolver satisfactoriamente la trama hasta cierto punto, pero no encontrar un remate que te convenza o una conclusión apropiada para tu libro.

Si te sientes identificado con algunos de estos bloqueos, queremos apoyarte con los consejos a continuación.

Uno: anota ideas a diario

El primer consejo es parte de las técnicas de escritura para el día a día que recopilamos hace poco para ti, y consiste en escribir un número fijo de ideas todos los días.

Pueden ser cinco, diez o quince, el objetivo es mantener una cantidad que cumplas sin excusas. Servirá para que tu mente se esfuerce en llevar a cabo la tarea y así tu imaginación adquiera el hábito de ser trabajada. Es muy importante que siempre tengas el mismo horario y lugar para escribir a diario. Esta rutina creará constancia al escribir.

Las ideas (o palabras si quieres simplificar la tarea) no tienen que estar relacionadas entre sí, ni ser creadas con un fin específico. Estas son sólo un medio para activar tu creatividad y motivarte.

Dos: consume información de todas partes

Otro ejercicio sumamente útil es que busques inspiración o ideas en distintas materias. Si bien la continuidad en leer y escribir son un requisito a la hora de mantener el flujo de ideas, no te limites a la ficción o área de tu interés (si escribes thriller, no leas o consumas sólo novelas del tema).

Series, televisión por cable, música, ciencia, noticias y hasta la misma naturaleza. Entrenar tu ojo para descubrir pequeños detalles es esencial. Reflexión, análisis, observación (y también disfrutar en el ocio) no significan sólo inactividad o descanso. Por el contrario: mientras más arte y contenido consumas, más ideas abarcarás, y se te abrirá un abanico de opciones para mezclarlas.

Unir dos conceptos que parecen muy dispares –o temáticas opuestas— puede resultar en una fórmula interesante y fresca para tu pluma. La curiosidad es la base de una buena escritura, nuevas historias y asombrar a los lectores. Por tanto, usar muchas fuentes de referencia potenciará tus relatos.

Tres: reutiliza tus escritos anteriores

Todo escritor tiene en su haber borradores que no considera buenos o finalizados. Una excelente iniciativa para desbloquear tu creatividad es tomar esos escritos, releerlos y corregirlos. La edición y mejora realizadas pueden acabar en un manuscrito renovado y apto para la publicación.

No es relevante si los relatos a mejorar han salido o no a la luz, o si han sido rechazados por alguna editorial. Incluso puedes combinarlos entre sí con otros publicados para hacer un llamado “crossover” o cruce de historias. Por medio de esta “nueva mirada” al texto, surgirán conceptos, arreglos y pensamientos que comenzarán a quitarle el óxido a tu inspiración. Escribir a partir de algo ya creado –y anexo al proyecto principal que tienes estancado—, es una excelente manera de retomar sin ahogarte en la presión de cumplir.

Cuatro: usa el «¿qué pasaría si…?

O, en su término más globalizado, el “What If”. Pensar en escenarios hipotéticos suele desatascar la imaginación y puede aplicarse en todo género que escribas. Esta interrogante sirve para crear relatos desde la especulación y es efectiva como núcleo de grandes historias.

Desde asuntos algo ridículos como “¿qué pasaría si los vegetales hablaran?” (que podrían dar pie a un cuento infantil exitoso), hasta “¿qué pasaría si un meteoro estrellara contra la Tierra/un virus se escapara de un laboratorio/un matrimonio vecino escondiera un terrible secreto?” pueden concretarse en novelas atractivas.

También es útil imaginar realidades alternativas de hechos cotidianos. Por ejemplo, redactar lo que imaginas que ocurriría si decides faltar a X fiesta, bajarte en una estación de metro distinta o hablarle a un desconocido.

Cinco: toma una imagen aleatoria…

…Y cuenta qué está pasando, qué pasó o qué está por ocurrir en instantes. Puedes escoger una al azar de alguna revista, Pinterest o generadores de fotografías random de internet como este.

Seis: cuenta historias de la vida real

Pueden ser tuyas o de tus conocidos. Exagéralas, agrégales ficción o dales una nueva perspectiva. “Tomar prestadas” vivencias, y escribir de lo que uno conoce y escucha, es un buen combustible para tu escritura. La clave no está en retratar la historia tal cual, sino en darle tu toque para que sea una versión atractiva o inquietante para el lector. Lo mismo ocurre con personalidades inusuales o extremas o relaciones interpersonales que escapen de lo habitual en nuestro contexto.

Si el día a día no ofrece nada que te llame particularmente la atención, los juegos de rol, por curioso que parezca, pueden ser tu nuevo aliado. Así como los videojuegos. Su utilidad está en que vivas una experiencia o universo ficticio ya creado. A partir de ahí, tú escribes la aventura de tu personaje.

Siete: desafíate

Con concursos literarios, convocatorias, retos para escritores en redes sociales y con personas que estén en la misma búsqueda de publicar sus manuscritos (o autopublicarlos si quieren saltarse el método convencional). En caso de estar interesado en lo último, te invitamos a leer los 10 mitos y verdades sobre la autopublicación y lo que debes saber antes de autopublicar. Además, sabemos cómo publicar un ebook en google play.

Ocho: haz un «cadáver exquisito» de palabras

Este juego usado por artistas surrealistas en 1925 sirve como collage de ideas. En el original cada persona se turnaba para escribir en un papel, doblándolo para cubrir el sector escrito. Luego, pasaba la hoja al siguiente jugador para que colaborara. Cuando se llegaba a un acuerdo entre los participantes, se daba a conocer el resultado final o “cadáver exquisito”.

Puedes adaptar el método a escribir una idea o palabra en un papel e ir guardándolo en algún lugar hasta tener un número considerable. Luego tomas unos cuantos y escribes un relato con lo que obtengas. Si no, otra forma es pedirles a terceros que escriban en dichos papeles y repites el resto del proceso.

¡Esta fórmula permite bastantes modalidades! La meta es tomar conceptos al azar y unirlos para conseguir algo nuevo y fresco.

Cuando llegue la inspiración no la dejes ir, ¡recuerda siempre tener a mano donde anotar tus ideas!