¿Cómo fomentar la lectura en los niños? - Ebooks Patagonia

Lograr que los más jóvenes lean es un desafío. Las consecuencias académicas y psicológicas que trajo la pandemia y el desinterés general hacia los libros nos hacen preguntarnos cómo fomentar la lectura en los niños día a día.

Las redes sociales, los dispositivos electrónicos, y el contenido virtual que se encuentra en ellos, son los principales estímulos externos que acaparan la atención de los escolares en la actualidad. Y no se reduce sólo al rango etario de educación básica. ¿Cómo fomentar la lectura en los niños de preescolar? ¿Y en los adolescentes?

Estamos frente a un desafío. Las nuevas generaciones buscan lo instantáneo, sencillo y portátil. Es ahí donde el texto impreso se está quedando atrás por no se competencia para las distracciones audiovisuales que están al alcance de todos y que resultan cada vez más familiares para la población.

Entonces, ¿cómo logramos que los alumnos lean?

Conoce nuestro sistema de biblioteca digital escolar

En Ebooks Patagonia te proponemos un sistema adaptado a las preferencias del público como campaña para fomentar la lectura en los niños. Nuestra biblioteca digital escolar CANOPUS Lector (o su paralela CANOPUS+) cuenta con una gran variedad de ebooks que ofrecen una lectura inmediata, sin riesgo de escasez de stock y sin la necesidad de buscar los textos en librerías.

Con este método el lector podrá llevar una biblioteca digital personalizada a cualquier lugar que desee, sin el peso de acarrear volúmenes físicos. Asimismo, contará con ejemplares que abarcan literatura clásica y contemporánea para cumplir los distintos objetivos de aprendizaje: desde fomentar la lectura hasta lograr propósitos académicos específicos.

Es por esto que nuestra biblioteca digital escolar cuenta con herramientas que ramifican la experiencia de lectura de los estudiantes y además, permiten interactuar de manera colaborativa entre los docentes.

La ramificación es una técnica de aprendizaje que traslada la mecánica de los juegos en el ámbito educativo-profesional con el fin de conseguir mejores resultados, ya sea para absorber conocimientos de forma óptima, desarrollar alguna habilidad, o bien recompensa acciones concretas, entre otras metas.

Herramientas CANOPUS Lector y CANOPUS+

Nuestra opción moderna y virtual para que es escolar acceda a los libros de su interés o bibliografía académica viene en dos variantes.

CANOPUS Lector está dirigido a las instituciones públicas y privadas, una biblioteca para que los alumnos accedan a la lectura a través de una plataforma especial según las necesidades del colegio, escuela o liceo. Esta opción incluye un boletín trimestral que detalla información de interés y actividades de la institución que contrate el plan.

Si los apoderados, padres o tutores están interesados en que el escolar tenga esta herramienta académica y educativa a la mano, también es posible. No necesitan depender de un tercero. Por el económico monto de $3.000 pueden tener su cuenta en CANOPUS+. Son los mismos beneficios, pero de forma directa e individual.

Constancia e incentivos: tips para docentes

Si ya encontraste la manera más cómoda y afín para que el joven lector enfrente un libro, queda el mayor desafío: conseguir que dicho libro sea (y se mantenga) atractivo.

Con tantas distracciones alrededor, uno de los tips más importantes es potenciar el carácter lúdico para fomentar la lectura en niños. Quitar el estigma de que lee es sólo “estudiar”, mostrándole al alumno que leyendo puede divertirse tanto o más que con un juego del celular o tablet.

En Ebooks Patagonia, unimos los siguientes consejos prácticos para guiarte. ¡No importa la edad del estudiante o sus gustos! Cada sugerencia puede adaptarse según lo que se necesite.

Incentiva la curiosidad del lector en los niños

Una recomendación es que el escolar lea más de una vez el libro, asignándole distintas tareas cada vez que lo haga. En una primera lectura, más relajada y para que disfrute la historia, puede anotar las palabras que no conozca o entienda para consultarlas más tarde. A partir de aquellas palabras puede crear nuevas frases, mini-relatos o situaciones en que use a los personajes del libro.

En una segunda lectura puede apreciar nuevos detalles y analizar el contenido con mayor profundidad. ¿Qué cambiaría de los sucesos narrativos? ¿Qué valores le transmite la obra? ¿Los personajes fueron de su agrado o le gustaría conocer mejor a uno en específico? No importa la etapa de enseñanza del lector, la idea es que se involucre con la experiencia y comparta sus ideas.

En nuevas lecturas, o incluso las anteriores, también puede anotar sus frases favoritas. ¿Por qué lo inspiran? ¿Dónde puede encontrar lecturas similares? La meta es que la lectura sea el punto de partida para escolar, una puerta que abra muchas más hacia nuevos conocimientos e intereses.

Crea un desafío para el lector

Leer puede ser un juego de desafíos. El lector puede retar a sus amigos, familia o compañeros a través de especulaciones sobre la historia que lee. Inclusive, puede hacerlo en solitario o en un mix de las dos modalidades.

Motívalo a que elabore teorías. Preguntas útiles para que comience son: “¿De qué crees que se tratará el libro?”, “¿Qué historia piensas que conocerás si sólo miras la portada?”, “¿Cómo será el final?”, “¿Qué pasará con los personajes si ocurre X evento?”

Asimismo, aparecen preguntas que van más allá del manuscrito en sí: “¿Cómo crees que es el autor del libro si te guías sólo por su nombre?”, “¿Qué otras historias piensas que escribirá?, “¿En qué sientes que se inspiró?”.

Cuando tenga las predicciones reunidas, puede compararlas y ver si él o alguno de sus conocidos adivinó con éxito. También se puede despertar su parte crítica si sus ideas le parecieron mejores para el desarrollo de la historia en contraposición a lo leído.

Comparte la experiencia de lectura con los niños

La actividad de leer suele ser en solitario. Sin embargo, puedes mostrarle al escolar que eso no es del todo cierto. Una lectura en voz alta –y por turnos— durante un viaje fuera de casa por el fin de semana es una buena opción. Incluso pueden dramatizarse los diálogos de los personajes para hacerlo más cómico y divertido.

El método de teorizar también acerca a los amigos y familia, sobre todo si se trata de lectores adolescentes. Al leer el título de un capítulo en compañía, ¿qué creen todos que pasará? ¡Que comiencen las apuestas! Leer en conjunto es un cambio fresco en vez de escuchar la radio en todo momento o todos distraerse en el celular.

A su vez, realizar esta actividad con otra persona en un espacio común derriba el mito de que “leer no es compartir”. Hasta puedes disfrutar la misma obra con un amigo e ir comentando los capítulos. ¡Sólo sé creativo!