Escritores que se autopublicaron - Ebooks Patagonia

Existe una cantidad considerable de mitos y verdades sobre la autopublicación. Calidad, prestigio y costos son factores cuestionados a la hora de lanzar un manuscrito de forma independiente. Y, si bien hay un par de cosas que debes saber antes de autopublicarte como apoyo para lograr tus objetivos, también tienes que considerar que esta modalidad no es nueva.

Grandes escritores, a lo largo de la historia, han optado por este método para mostrar sus obras al mundo. Contrario a lo que se cree, esta decisión no surgió sólo del rechazo de editoriales, sino que –en su mayoría—, lo hizo por la necesidad de tener un control directo y en tiempo real del manuscrito.

Desde conocer detalles de edición e inversión (y aceptar o declinar los costos según lo deseado) hasta la difusión del libro, estos autores fueron pioneros en el rubro.

Autores clásicos que se autopublicaron.

Virginia Woolf

La emblemática autora de obras como “La señora Dalloway” y “Una habitación propia”, creó su propia editorial junto a su marido: Hogarth Press. Aquella casa de publicaciones asumió los gastos de impresión y distribución de los manuscritos de la escritora británica.

Sin embargo, aquella no fue la única experiencia de Woolf con la publicación independiente. Su novela “Fin de Viaje” usó el mismo método para darse a conocer a través de la editorial de su hermano.

Edgard Allan Poe

Su primer poemario, “Tamerland and Other Poems”, fue autopublicado en 1827 cuando el enigmático escritor tenía apenas la mayoría de edad. Poe pagó la publicación de su propio bolsillo, viendo cómo su obra era serializada en 50 copias de primera tirada.

Varias de las composiciones narrativas de la obra fueron escritas antes de que tuviera catorce años, por lo que inclusive se disculpó en las primeras páginas de los volúmenes que dieron a conocer su talento.

La historia posterior es conocida: todavía alucinamos con relatos como “El cuervo”, “El corazón delator” o “La caída de la casa Usher”, sin importar nuestra edad.

Jane Austen

Ser una mujer en el siglo XVII era un constante desafío de subestimación, prejuicio y obstáculos por doctrinas desiguales. Ser mujer y escritora era aún peor visto.

Por lo anterior, Austen tuvo que costear la publicación de su primer manuscrito, “Sentido y sensibilidad”, y debió sustituir su nombre por un genérico “by a lady” para firmar la autoría del mismo.

Aquella apuesta y financiación dieron en el clavo y serían sólo el comienzo de una prolífica carrera. Carrera que marcó, marca y marcará a generaciones con historias como “Orgullo y prejuicio” y “Emma”.

Otros autores clásicos que se autopublicaron en alguna ocasión: Charles Dickens (“Cuento de navidad”), Marcel Proust (“Por el camino de Swann”), Jorge Luis Borges (“Fervor de Buenos Aires”), entre otros.

Autores contemporáneos que se autopublicaron.

E. L. James

De nombre real Erika Leonard Mitchell, la autora del éxito de ventas “50 sombras de Grey”, jamás pensó que un pasatiempo la convertiría en una de las 100 personas más influyentes del mundo en 2012 según la revista Time.

Inicialmente escribía fanfiction (ficción derivativa de un universo ya creado) con temática erótica bajo el seudónimo Snowqueens Icedragon. Su escrito “Master of the Universe”, inspirado en el mundo de “Crepúsculo” de Stephenie Meyer terminó convirtiéndose en su ópera primera.

Tras la buena recepción del público, James se aventuró con la autopublicación, cómo cuando uno quiere publicar libro en google play, con una editorial australiana y ahora cuenta con toda una saga de best-sellers en su haber.

Federico Moccia

Moccia es otro pionero en arriesgarse e invertir en su obra. El italiano llegó a la fama tras varios intentos de publicar su reconocida “A tres metros sobre el cielo”.

Aunque fue rechazada por varias editoriales de relevancia, el autor no se rindió y obtuvo frutos: la buena recepción de la novela lo llevó a reeditarla y ampliar su cantidad de ejemplares en el mercado.

Y, contra el pronóstico del comienzo, la obra fue adaptada a una película española protagonizada por Mario Casas en 2010, y una serie dramática italiana estrenada en Netflix en 2020.

Margaret Atwood

Sin una editorial que la respaldara, la virtuosa canadiense lanzó su primer poemario con un tiraje de 220 copias, por sí misma. “Doble Perséfone” se autopublicó durante la estancia de la escritora en la Universidad de Toronto. Poco después, ganó la Medalla E. J. Pratt otorgada por dicha casa de estudios gracias a su obra.

Títulos como “El cuento de la criada”, “El asesino ciego” y “El año del diluvio” son parte de su abundante carrera y aportes indiscutibles a la narrativa universal.

Otros autores contemporáneos que se autopublicaron en alguna ocasión: Paulo Coehlo («Como el río fluye»), Carl-Johan Forssén Ehrlin (“Un conejito que quiere dormirse”), Lisa Genova (“Siempre Alice”), Elena Favilli y Francesca Cavallo (“Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes”), entre otros.

Ventajas de autopublicar un libro

Cuando hablamos de ventajas a la hora de autopublicar un libro, encontramos las siguientes: En primer lugar tendrás más libertad ya que todo dependerá de ti. A diferencia del trabajo con la editorial, cuando decidimos autopublicar un manuscrito, nosotros seremos quienes tomemos todas las decisiones a la hora de publicar nuestro libro. En segundo lugar, ahorrarás tiempo porque tú decidirás cuándo publicar. Y por último, después de los costos base, las ganancias serán íntegras para ti. Éste es uno de los puntos más atractivos a la hora de autopublicar un libro: no tendrás que ceder los derechos de autor con la editorial, por lo que todo el beneficio derivado de la explotación de la obra recaerá sobre ti.

Tú puedes ser el próximo

Tú puedes ser el próximo gran autor publicado de forma independiente. En Ebooks Patagonia queremos guiarte en esta nueva oportunidad, por lo que te dejamos las cosas que debes saber antes de autopublicarte y los 10 mitos y verdades sobre la autopublicación, además de invitarte a publicar tu libro con nosotros.

Hay bastantes beneficios si escoges esta vía para lanzar tu manuscrito. Desde tener todo el control sobre tu obra hasta que ésta nunca se agote o quede fuera de stock. Con este método, darás a conocer tu trabajo de forma más rápida y multiplataforma. ¡Y no es todo! Puedes ofrecer tu libro en digital e impreso con el sistema Print On Demand.