Tips para fomentar la lectura en escolares - Ebooks Patagonia

Lograr que los más jóvenes lean es un desafío. No sólo por las consecuencias académicas y psicológicas que trajo la pandemia, sino por un desinterés general hacia los libros.

Las redes sociales, los dispositivos electrónicos, y el contenido virtual que se encuentra en ellos, son los principales estímulos externos que acaparan la atención de los escolares en la actualidad.

Las nuevas generaciones buscan lo instantáneo, sencillo y portátil. Es ahí donde el texto impreso se está quedando atrás por no ser competencia para las distracciones audiovisuales que están al alcance de todos. Entonces, sin importar su rango etario, ¿cómo logramos que alumnos lean?

En cuanto al medio…

En Ebooks Patagonia te proponemos un sistema adaptado a las preferencias del público más joven. Este consiste en planes de lectura, una opción moderna y virtual para que el escolar acceda a los títulos de su interés o bibliografía académica.

A través de packs de libros digitales, el lector obtendrá de forma inmediata sus lecturas. Sin espera en tiendas, sin el riesgo de que no exista stock, sin necesidad de buscar título por título. Gracias a este método podrá llevar consigo una biblioteca personalizada a cualquier lugar que desee, sin el peso de acarrear volúmenes físicos.

En el portal de Libros Patagonia existen muchas opciones para escoger con cientos de ejemplares que abarcan literatura clásica y contemporánea. Aparte, adquirir estos planes resultará más económico para el tutor o familiar.

¡Contamos con paquetes para distintos objetivos de aprendizaje! Desde fomentar las primeras lecturas hasta lograr propósitos académicos específicos.

En cuanto a constancia e incentivos…

Si ya encontraste la manera más cómoda y afín para que el escolar enfrente un libro, queda el mayor desafío: conseguir que dicho libro sea (y se mantenga) atractivo.

Con tantas distracciones alrededor, uno de los tips más importantes es potenciar el carácter lúdico de la lectura. Quitar el estigma de que leer es sólo “estudiar”, mostrándole al alumno que leyendo puede divertirse tanto o más que con un juego del celular o tablet.

En Ebooks Patagonia, reunimos los siguientes consejos prácticos para guiarte. ¡No importa la edad del estudiante o sus gustos! Cada sugerencia puede adaptarse según lo que se necesite.

Incentiva la curiosidad del lector

Una recomendación es que el escolar lea más de una vez el libro, asignándole distintas tareas cada vez que lo haga. En una primera lectura, más relajada y para que disfrute la historia, puede anotar las palabras que no conozca o entienda para consultarlas más tarde. A partir de aquellas palabras puede crear nuevas frases, mini-relatos o situaciones en que use a los personajes del libro.

En una segunda lectura puede apreciar nuevos detalles y analizar el contenido con mayor profundidad. ¿Qué cambiaría de los sucesos narrativos? ¿Qué valores le transmite la obra? ¿Los personajes fueron de su agrado o le gustaría conocer mejor a uno en específico? No importa la etapa de enseñanza del lector, la idea es que se involucre con la experiencia y comparta sus ideas.

En nuevas lecturas, o incluso las anteriores, también puede anotar sus frases favoritas. ¿Por qué lo inspiran? ¿Dónde puede encontrar lecturas similares? La meta es que la lectura sea el punto de partida para escolar, una puerta que abra muchas más hacia nuevos conocimientos e intereses.

Crea un desafío para el lector

Leer puede ser un juego de desafíos. El lector puede retar a sus amigos, familia o compañeros a través de especulaciones sobre la historia que lee. Inclusive, puede hacerlo en solitario o en un mix de las dos modalidades.

Motívalo a que elabore teorías. Preguntas útiles para que comience son: “¿De qué crees que se tratará el libro?”, “¿Qué historia piensas que conocerás si sólo miras la portada?”, “¿Cómo será el final?”, “¿Qué pasará con los personajes si ocurre X evento?”

Asimismo, aparecen preguntas que van más allá del manuscrito en sí: “¿Cómo crees que es el autor del libro si te guías sólo por su nombre?”, “¿Qué otras historias piensas que escribirá?, “¿En qué sientes que se inspiró?”.

Cuando tenga las predicciones reunidas, puede compararlas y ver si él o alguno de sus conocidos adivinó con éxito. También se puede despertar su parte crítica si sus ideas le parecieron mejores para el desarrollo de la historia en contraposición a lo leído.

Comparte la experiencia con el lector

La actividad de leer suele ser en solitario. Sin embargo, puedes mostrarle al escolar que eso no es del todo cierto. Una lectura en voz alta –y por turnos— durante un viaje fuera de casa por el fin de semana es una buena opción. Incluso pueden dramatizarse los diálogos de los personajes para hacerlo más cómico y divertido.

El método de teorizar también acerca a los amigos y familia, sobre todo si se trata de lectores adolescentes. Al leer el título de un capítulo en compañía, ¿qué creen todos que pasará? ¡Que comiencen las apuestas! Leer en conjunto es un cambio fresco en vez de escuchar la radio en todo momento o todos distraerse en el celular.

A su vez, realizar esta actividad con otra persona en un espacio común derriba el mito de que “leer no es compartir”. Hasta puedes disfrutar la misma obra con un amigo e ir comentando los capítulos. ¡Sólo sé creativo!